El verdadero reto de estructurar un contrato NEC comienza cuando las partes deciden cómo distribuirán los riesgos, cómo se remunerará al contratista y bajo qué mecanismos se administrará la ejecución del proyecto. Es allí donde las Condiciones Generales, las Opciones Principales, las Opciones Secundarias y las Fichas de Datos adquieren un papel relevante.
El contrato NEC 4 ECC se estructura en cinco niveles:1
- Condiciones Generales
- Opciones Principales
- Opciones Secundarias
- Ficha de Datos Parte A y B
- Cláusulas Z
Cláusulas Generales
Todo contrato NEC4 ECC incorpora obligatoriamente nueve Cláusulas Generales que regulan los aspectos esenciales de la ejecución contractual, como las disposiciones generales, las responsabilidades del Contratista, el tiempo, la calidad, el pago, los eventos compensables, los seguros y la terminación del contrato.2
Las Cláusulas Generales no son objeto de elección.3 Forman parte del NEC4 desde el momento en que las partes deciden utilizar este modelo contractual y permanecen invariables cualquiera sea la Opción Principal escogida.4
La finalidad de esta estructura común es proporcionar un marco uniforme para la administración del contrato. De este modo, aspectos como la gestión de cambios, las comunicaciones, los eventos compensables y las reglas generales de administración permanecen constantes en todos los contratos NEC4 ECC.
Prueba de ello es que de su lectura puede advertirse una redacción genérica que no representa inconveniente ya que responde a una finalidad: que puedan aplicarse a cualquier proyecto, cualquiera sea su naturaleza, ubicación o jurisdicción.
Opciones Principales: el modelo de asignación económica y de riesgos
Las Opciones Principales determinan la forma en que se calculará el precio del contrato y, en consecuencia, el mecanismo mediante el cual el Contratista será remunerado durante la ejecución del proyecto.5 Al mismo tiempo, esta decisión define el perfil económico del contrato y establece la asignación del riesgo financiero entre las partes,6 particularmente respecto de los costos de ejecución, las variaciones que puedan producirse y la forma en que estas serán asumidas por las partes.
El NEC4 exige que únicamente se seleccione una Opción Principal,7 lo cual responde a la propia lógica del contrato: cada opción incorpora reglas específicas que complementan las Cláusulas Generales para hacer funcionar un determinado mecanismo de pago.
No obstante, cuando un mismo contrato comprende prestaciones distintas, es posible asignar una Opción Principal diferente a cada una de ellas. Por ejemplo, un contrato que incluya el diseño y la construcción de una obra puede establecer una opción para los servicios de diseño y otra para la ejecución de la construcción, siempre que cada prestación cuente con un mecanismo de pago claramente definido.
Estas son las seis opciones que contempla el NEC:
1. Contratos de precios fijos: Opciones A y B
Las Opciones A y B corresponden a contratos de precio fijo, aunque cada una utiliza un mecanismo distinto para determinar el monto que será pagado al Contratista.
La Opción A se basa en un Cronograma de Actividades, que es un listado de actividades valorizadas que conforman el precio total del contrato.8 El Contratista asume el riesgo de haber estimado correctamente el valor de cada actividad durante la etapa de licitación, mientras que el Cliente obtiene una mayor previsibilidad respecto del precio final del proyecto.9
En esta opción, el pago únicamente procede cuando la actividad correspondiente ha sido ejecutada en su totalidad.10 En ese sentido, la Opción A resulta especialmente adecuada cuando el alcance del proyecto se encuentra suficientemente definido desde la licitación y no se prevén cambios significativos durante la ejecución.
Por su parte, la Opción B es un contrato de precio basado en una Lista de Cantidades, concebido como un contrato de medición.11 Ello significa que el precio final dependerá de las cantidades efectivamente ejecutadas y medidas durante la construcción, aplicando los precios unitarios establecidos en dicha Lista de Cantidades.
Como consecuencia, el riesgo asociado a las variaciones en las cantidades deja de recaer principalmente sobre el Contratista y pasa, en gran medida, al Cliente. El pago se calcula multiplicando las cantidades ejecutadas por los precios unitarios pactados en la Lista de Cantidades.12
A diferencia de la Opción A, este mecanismo no condiciona el pago a la culminación total de una actividad determinada, sino que permite reconocer las cantidades efectivamente ejecutadas conforme avanza la obra. Sin embargo, precisamente porque el precio final dependerá de las mediciones realizadas durante la ejecución, esta modalidad ofrece un menor grado de certeza respecto del costo final del proyecto.13
2. Contratos de precio meta: Opciones C y D
Las Opciones C y D corresponden a los denominados contratos de precio objetivo. A diferencia de las Opciones A y B, el precio inicialmente pactado no constituye el monto definitivo que recibirá el Contratista, sino un valor de referencia frente al cual se comparará el costo real del proyecto una vez concluida su ejecución.14
En ambas modalidades, el Contratista recibe el Costo Definido efectivamente incurrido, al que se adiciona la Tarifa prevista en el contrato.15 La diferencia existente entre ese costo final y el precio objetivo genera la aplicación del mecanismo de reparto de ahorros o sobrecostos (Pain/Gain share).16 Esto permite al Cliente y Contratista compartir los beneficios derivados de una ejecución más eficiente o, por el contrario, asumir conjuntamente las desviaciones económicas que se produzcan.
Así, mientras el Cliente mantiene un mayor control sobre el costo efectivo del proyecto, el Contratista cuenta con un incentivo económico para gestionar eficientemente la ejecución, ya que el ahorro obtenido respecto del precio objetivo puede traducirse en un beneficio compartido.
La diferencia entre ambas opciones radica en la forma en que se construye el precio objetivo. En la Opción C, este se desarrolla sobre la base de un Cronograma de Actividades, de manera que dicho documento distribuye los componentes que integran el precio objetivo del contrato.
En cambio, la Opción D utiliza una Lista de Cantidades, por lo que incorpora las características propias de un contrato de medición. En consecuencia, las variaciones en las cantidades ejecutadas son asumidas por el Cliente y el precio objetivo se ajusta conforme a las mediciones finales de la obra.
3. Contrato de costos reembolsables: Opción E
La Opción E corresponde a un contrato de reembolso de costos, mediante el cual el Contratista tiene derecho a recuperar el Costo Definido efectivamente incurrido, además de la Tarifa pactada en el contrato.17,18
A diferencia de los contratos de precio o de precio objetivo, esta opción no incorpora un precio máximo ni un objetivo económico frente al cual comparar el costo final del proyecto. Al no existir un precio fijo ni un precio objetivo, el riesgo asociado al costo de la ejecución recae principalmente sobre el Cliente, mientras que el Contratista asume un riesgo limitado respecto de su retribución.19
Ahora bien, su principal ventaja radica en la flexibilidad que ofrece para iniciar la ejecución con información aún incompleta20 y permitir que el diseño continúe desarrollándose durante la ejecución. Por ello, suele emplearse cuando otras modalidades de contratación no resultan apropiadas o cuando se requiere un mayor grado de flexibilidad.
4. Contrato de gestión: Opción F
La Opción F corresponde a un contrato de gestión en el cual el Contratista administra el desarrollo del proyecto, subcontratando la totalidad o la mayor parte de los trabajos de construcción.21
En este esquema, el Contratista gestiona el diseño, los servicios del sitio, la construcción y la instalación de las obras,22 normalmente mediante subcontratistas. Asimismo, prepara las proyecciones del Costo Definido total de las obras23 y recibe el pago del Costo Definido incurrido, sujeto a la exclusión de los Costos Desestimados, más la Tarifa prevista en el contrato.24
Esta opción resulta especialmente adecuada para proyectos con una alta participación de subcontratistas especializados que desarrollan sus propios diseños, aunque no suele ser la alternativa más apropiada cuando se pretende atribuir al Contratista la totalidad de la responsabilidad del diseño.25
Opciones secundarias: adaptación del contrato al proyecto
La elección de una Opción Principal permite contar con un contrato plenamente operativo. Sin embargo, ello no significa que el contrato ya incorpore todas las reglas necesarias para un proyecto determinado.26 Existen diversas materias que el NEC4 no incluye automáticamente y cuya incorporación depende de la selección de las Opciones Secundarias.
Las Opciones Secundarias constituyen cláusulas adicionales que permiten adaptar el contrato a las necesidades específicas de cada proyecto. Su función no consiste en modificar la estructura fundamental del NEC4, sino en complementar las Cláusulas Generales y las Opciones Principales elegidas mediante mecanismos que regulan aspectos particulares de la relación contractual.27
Una de las principales novedades del NEC4 es la incorporación de nuevas Opciones Secundarias que responden a necesidades actuales de la industria de la construcción. Entre ellas destacan:28
– Opción X10 que incorpora disposiciones para el uso del Modelado de Información de la Construcción (BIM)
– Opción X21 orientada a promover decisiones basadas en el costo del ciclo de vida
– Opción X22 que regula la Participación Temprana del Contratista
Asimismo, al revisar el listado de Opciones Secundarias del NEC4, se observa una particularidad respecto de la Opción X19, la cual aparece expresamente identificada como “No utilizada en el Libro Negro”. Ello hace referencia al contrato ECC, entonces la opción mencionada sí pertenece a la familia NEC4, pero no resulta aplicable al NEC4 ECC.
Ahora bien, para que una Opción Secundaria resulte aplicable, debe estar identificada como una de las opciones operativas en la Ficha de Datos – Parte uno. De no ser incluida en dicha sección, esa opción no formará parte del contrato.
Ficha de Datos Parte A y B
Con las Cláusulas Generales, la Opción Principal definida y las Opciones Secundarias aplicables, corresponde completar los Datos del Contrato.
Los Datos del Contrato se dividen en dos partes. La Parte A es completada por el Cliente antes de iniciar el procedimiento de selección del contratista. En esta etapa se incorporan los datos y decisiones necesarias para la estructuración del contrato, por lo que resulta recomendable revisar cada uno de los campos de manera individual.29
La Parte B es completada por el contratista durante el proceso de licitación. Esta sección también incorpora los datos económicos de la oferta, incluyendo los precios, tasas, porcentajes y demás valores que servirán de base para calcular los pagos y, cuando corresponda, valorar los eventos compensables conforme a la Opción Principal seleccionada.
Cláusulas Z
Las cláusulas Z son disposiciones particulares mediante las cuales las partes pueden adaptar el contrato NEC4 a las características específicas de un proyecto. A través de ellas pueden incorporarse obligaciones adicionales, precisiones o modificaciones respecto de las cláusulas generales u opciones secundarias del contrato.30
Su incorporación debe responder a una necesidad real del proyecto. Una cláusula Z mal formulada puede generar contradicciones con el resto del contrato modificar la asignación de riesgos inicialmente prevista por las partes.31
Por ello, su uso debe ser limitado y cuidadosamente evaluado, evitando incorporar disposiciones que alteren la estructura del NEC4 o que generen confusión entre las condiciones contractuales y aspectos propios del alcance y ejecución de los trabajos.
En atención a todo lo expuesto, la siguiente figura sintetiza la estructura del contrato NEC4 ECC:

Fuente: NEC, NEC4 Engineering and Construction Contract (ECC) (London: ICE Publishing, 2017).
Como se ha podido apreciar, estructurar un contrato NEC4 ECC no consiste únicamente en seleccionar un formulario contractual. Implica definir cómo se distribuirán los riesgos, cómo se remunerará al contratista y qué mecanismos adicionales resultan necesarios para la adecuada administración del proyecto. Cada una de estas decisiones influye directamente en la forma en que el contrato será ejecutado.
Es por ello que la correcta selección de las Opciones Principales, las Opciones Secundarias y la adecuada elaboración de la Ficha de Datos del Contrato y, cuando resulte necesario, la incorporación de cláusulas Z, constituyen una etapa determinante para aprovechar el potencial del modelo NEC4 y reducir futuras controversias durante la ejecución.